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Consejos organización de Bodas. El fotógrafo

por | Ago 30, 2021 | Bodas

La elección del fotógrafo.

Por la importancia que yo creo que tiene ese punto, dedicaré esta tercera entrada exclusivamente a todo lo relacionado con la elección del fotógrafo, que también tiene mucha tela que cortar, ya que es una decisión importantísima. Al menos para nosotros, lo fue.
Cada fotógrafo tiene su estilo, su manera de trabajar, y su manera de entender vuestro día. Si tenéis un fotógrafo concreto marcado como favorito, por lo que sea, cerrad la fecha con él cuanto antes para que no ‘se os escape’, ése es mi primer consejo. Si no es así, atento a este artículo, porque estoy seguro que os ayudará muchísimo.
Si no tenéis fotógrafo favorito, buscad en internet fotógrafos de proximidad para analizar sus webs, y sus redes sociales, para empezar a elegir un grupo de fotógrafos cuyos trabajos más os gusten, por estilo, enfoque, edición, etc. Los pasos a seguir son muy similares a los seguidos para la elección del lugar de celebración del banquete: definir qué queréis, buscar y elegir un grupo amplio de opciones, llevar a cabo un análisis profundo de los elegidos en un primer momento para ir descartando, y contactar directamente con los elegidos para profundizar al máximo en cada uno de ellos antes de elegir al adecuado.
En este punto mi consejo va a ser doble, ya que por un lado he sido novio en una boda, y por otro lado soy fotógrafo. Haber vivido la situación desde los dos lados de la moneda, me da mucha ventaja e información para poder daros un consejo. En este caso, más en profundidad, os daré muchos consejos, repartidos en cada fase:

Antes de elegir al fotógrafo.

-No es fundamental ni determinante, pero en según qué casos, es recomendable elegir un fotógrafo de proximidad. Os ayudará en el contacto, las quedadas, las entregas de materiales, la selección de fotos, los pagos, etc. Si os gusta un fotógrafo concreto, y no es de proximidad, ni lo dudéis, e ir a por él sin pensarlo. Hoy en día, con las nuevas tecnologías, prácticamente todo se puede hacer en la distancia tal como en persona, pero, en mi opinión, si es de proximidad, mejor que mejor.
-Hablad mucho con el fotógrafo, quedad con él personalmente, y contadle vuestra historia, vuestras raíces, vuestros orígenes. Estoy absolutamente seguro que os escuchará con muchísima atención, y captará lo que necesita para que su trabajo sea único y exclusivo para vosotros, para tomar nota de detalles, gestos, momentos… que en otro caso quizá pasarían inadvertidos, pero que no sucederá en vuestro caso por que el fotógrafo sabe que eso es importante para vosotros. Y si notáis que no os escucha con atención, o que no tiene en cuenta estos detalles, no merece la pena seguir, ya que su trabajo será ‘uno más’ de su agenda. Cambiad de fotógrafo.
-No es condición indispensable que el ‘estilo guía’ del fotógrafo coincida con el vuestro. Sí es recomendable, ya que, si coincidís en ese estilo, le facilitará mucho el trabajo, pero si es buen fotógrafo, será capaz de adaptarse a vuestro estilo sin que se resienta ni un ápice la calidad de su trabajo. Tened en cuenta si el fotógrafo es más de fotos naturales, o de posados, si son más de color o de blanco y negro, si tienen un estilo de edición demasiado marcado, o que no os termina de gustar.

-Conexión personal, feeling, y ‘buen rollo’. Es muy importante que sintáis que el fotógrafo os otorga un trato cercano y directo, natural, personal y agradable. Es importante que sintáis empatía por su parte, complicidad, que se preocupa por saber qué esperáis de su fotografía, qué queréis que represente, qué significa para vosotros cada detalle. Compartiréis con él momentos muy íntimos, personales e importantes, merece la pena asegurarse ahora que tenéis conexión personal.
-Tratar de sentir que el fotógrafo no os trata como ‘uno más’, que no va a haceros fotos, sino a contar vuestra historia. Intentad notar que el fotógrafo adora su trabajo, que es su pasión, y no su hobbie, o su ‘frío empleo’, sino su vida.
-Preguntad, preguntad, y preguntad. No os dejéis nada en el tintero. Preguntad sobre todos los temas, sobre la organización de la boda, sobre el timing, tiempos de entrega, sobre los detalles contractuales, sobre el precio, horas de trabajo, sobre el más allá de la boda… preguntad absolutamente todo, y haced que todo quede por escrito, amarrado y cerrado. Preguntadle detalles como cuál es su método de trabajo, cuál es su equipo, si vendrá con alguien… detalles. Si sabéis leer bien la situación, de sus respuestas obtendréis muchísima información que os ayudará a tomar la mejor decisión posible.

Con el fotógrafo ya elegido y contratado.

-Salvo que tengáis un presupuesto muy muy ajustado, contratad con él las fotos del día completo de la boda. Hay muchos casos en los que los novios solicitan al fotógrafo sus servicios de fotografía sólo para la ceremonia y el banquete, por ejemplo. Salvo que sea por otros motivos personales, es importante, más de lo que imagináis, que el fotógrafo realice su trabajo de todas las fases de la boda, y merece que hagáis un esfuerzo económico para que así sea. Pensad que, de lo contrario, no tendréis fotos profesionales de momentos importantísimos de vuestra boda, y el álbum parecerá incompleto, o cojo.
-Contratad el preboda y el postboda, sin lugar a dudas. Son dos servicios que no suelen ser muy caros, pero que os darán muchísima soltura y experiencia para haceros fotos, en el primer caso; y unas fotos espectaculares, literalmente irrepetibles e inolvidables, en el segundo.
Con la preboda lograréis conectar con el fotógrafo, y os ayudará muchísimo a perder la vergüenza, el miedo, la timidez… y aprenderéis a disfrutar de lo que significa haceros una sesión de fotos. Os permitirá aumentar el feeling con el fotógrafo y a ganar confianza con él.
Respecto a la postboda, la ventaja que os dará será la libertad de poder hacer montones de fotos, sin tener prisa, sin la mochila que implica el timing de una boda, y os permitirá elegir lugares especiales y espectaculares para haceros allí fotos vestidos de boda, sin miedo a romperlo o mancharlo. Preboda y postboda, 100% recomendables, sin lugar a dudas.

-En la misma línea que el punto anterior, merece la pena hacer un esfuerzo económico y tener un álbum físico, que esté maquetado y editado por el fotógrafo. Juntos, fotógrafo y vosotros, podréis dar algo de estilo al álbum, pero dejad que la batuta la lleve siempre el fotógrafo que, como profesional, podrá hacer que el resultado sea más técnico y correcto. Merece la pena recortar el presupuesto en otras partidas, pero hacer el álbum. Las fotos guardadas en digital podrían perderse, son difícil de visualizar en el futuro, y es más difícil de sentir. Un álbum perdurará para siempre, y la sensación de tenerlo en las manos, sentirlo, olerlo y verlo con calma, no tiene comparación con ver las fotos en la fría pantalla de un ordenador.
-Sí o sí, además de las fotografía de boda, contratad el vídeo. A menudo el propio fotógrafo ofrece el servicio de videografía o, si no, tiene colaboradores externos que siguen la misma línea que él orientada al vídeo. Y si no es así, contratad al fotógrafo, y buscad, siguiendo el mismo esquema, a un videógrafo porque, de verdad os lo digo, merece la pena. Es tremendamente emocional veros luego, en momentos y situaciones que no recordabais por la prisa o las emociones, veros en movimiento es algo único. No perdáis la oportunidad.

Después de haber contratado el fotógrafo, y una vez haya pasado la boda.

-Si el fotógrafo es detallista y atento, os mandará un pequeño adelanto en, como mucho, un par de semanas. Con ése adelanto saciareis vuestra sed de ver material pronto, y os ayudará a afinar al máximo el estilo de edición. Si no os gusta el color, la temperatura, la edición… que le ha dado, ¡decídselo! Estáis a tiempo de reorientarle para que corrija eso que menos os gusta para el resto de las fotos.
-No presionéis al fotógrafo para que os entregue el material cuanto antes. Salvo situaciones concretas en las que los fotógrafos tardan meses y meses sin entregar el material, lo normal, aunque os parezca mentira, es que pueda tardar dos o tres meses. Pensad que un fotógrafo de boda puede tener quince o veinte bodas en temporada, son muchas bodas, y son muchas fotos. Y detrás de cada una, hay muchísimas horas de trabajo, solo los que han hecho fotografía de bodas saben la cantidad de horas de trabajo que cada foto tiene a sus espaldas. El fotógrafo debe tomarse su tiempo para conectar con vuestra fotografía, sentirla como única y que el resultado sea excelente.